jueves, 26 de marzo de 2009

HABLA TAMBIÉN TÚ

Habla también tú
sé el último en hablar,
di tu decir.

Habla-
Pero no separes el No del Sí.
Y da a tu decir sentido:
dale sombra.

Dale sombra bastante,
dale tanta
cuanta en torno de ti tú sabes extendida entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira en torno:
cómo alrededor se hace viviente
¡En la muerte! ¡viviente!
Dice la verdad quien dice la sombra.

Pero se estrecha ahora el lugar donde estás:
¿adónde ahora, despojado de sombra, adónde?
Asciende. Tanteante, asciende.
Te haces más sutil, más irreconocible, más fino.

Más fino: un hilo
por el que quiere descender la estrella
para abajo nadar, al fondo,
donde se ve brillar: sobre móviles dunas
de palabras errantes.

PAUL CELAN
De "Umbral en umbral" 1955
Versión de José Ángel Valente.

martes, 24 de marzo de 2009

Dawn's Highway

Los indios se dispersaron sobre la carretera del alba
donde fantasmas sangrando golpean el frágil cascarón
de mi mente infantil.
Yo y mi ‑ ahhh- madre y mi padre ‑ mi abuela y mi abuelo
conduciendo a través del desierto, al amanecer, un camión
de trabajadores indios había golpeado a otro coche, bueno,
exactamente no sé qué sucedió, pero allí estaban los indios
dispersados por toda la carretera, sangrando hasta la muerte.
Entonces el coche gira y para.
Era la primera vez que probaba el miedo.
Yo debía de tener cuatro años - como un niño se parece a una flor,
su cabeza sólo está flotando en la brisa, tío.
La sensación que tengo ahora cuando pienso en ello, es que
las almas de aquellos indios muertos, tal vez una o dos de ellas,
quizá estuviesen corriendo enloquecidas por allí y puede que se
reclinaran en mi alma. Y aún siguen ahí.
Los indios se dispersaron sobre la carretera del alba donde
fantasmas sangrando golpean el frágil cascarón de mi mente infantil .
Sangre en las calles del pueblo de New Haven.
Sangre mancha las azoteas y las palmeras de la Venecia.
Sangre en mi amor del terrible verano. Sol rojo sangriento,
la fantástica L.A.
La sangre chilla en su mente mientras ellos cortan sus dedos,
sangre brotará en el nacimiento de la nación. Sangre es la rosa
de la misteriosa unión. Sangre en la ascensión, me persigue.

Indio, indio, ¿Por qué moriste? El indio dice, por nada en absoluto.

Jim Morrison

lunes, 23 de marzo de 2009

HACIA LA LEJANÍA

Mudez, de nuevo, espaciosa,una casa-:
ven, tú debes morar.

Horas, malditamente bien escalonadas: alcanzable
el sagrado.
Más cortante que nunca el aire restante: tú debes respirar,
respirar y ser tú.

Paul Celan

miércoles, 11 de marzo de 2009

No temas más el ardor del sol
Ni a las airadas furias del invierno.

(Guiderius y Arviragus ante Imogen, muerta). Cymbeline.

martes, 3 de marzo de 2009

EL CIUDADANO DESCONOCIDO

El Departamento de Estadística descubrió que era
alguien contra quien no había queja oficial,
y todos los informes sobre su conducta coinciden
en que, en el sentido moderno de una palabra anticuada,
era un santo,
pues en todo lo que hizo sirvió a la Gran Comunidad.
Salvo por la guerra hasta el día de su jubilación
trabajó en una fábrica y nunca fue despedido,
sino que satisfizo a sus patronos, Motores Fudge S.A.
Y sin embargo no era un esquirol ni tenía opiniones
extrañas,
pues su Sindicato informa que cumplió con su deber
(nuestro informe sobre su Sindicato indica que era de fiar)
y nuestros trabajadores de Psicología Social
descubrieron que era estimado entres sus compañeros y
le gustaba ir de copas.
La prensa está convencida de que compraba el periódico
todos los días y sus reacciones a la publicidad eran normales
en todos los sentidos.
Las pólizas hechas a su nombre demuestran que estaba asegurado
(a todo riesgo, y su cartilla de Atención Sanitaria indica que
ingresó una vez en el hospital pero salió curado).
Tanto Sondeo de Producción como Alto Nivel de Vida declaran que
tenía actitud sensata entre las ventajas del Pago a Plazos y
poseía todo lo que necesita el Hombre Moderno,
fonógrafo, radio, coche y frigorífico.
Nuestros investigadores de Opinión Pública están convencidos
de que tenía las opiniones adecuadas según la época del año;
cuando había paz, estaba a favor de la paz,
cuando hubo guerra, acudió.
Se casó y aportó a la población cinco hijos, lo que era el número
adecuado para un progenitor de su generación
(según nuestro Eugenista, y nuestros maestros atestiguan que
nuca se entrometió en su educación).
¿Era libre? ¿Fue feliz?
La pregunta es absurda: si algo hubiera ido mal,
con toda seguridad nos hubiéramos enterado.
W.H. AUDEN